Delito de Violación en Chile durante el último cuarto del siglo XIX, años 1876-1881. Discursos patriarcales de la justicia

Por Dr. Jorge Drouillas Espinosa

Muchos de los casos de violación pertenecen a conductas violentas ejercidas sobre la mujer de manera ancestral, que eran vistas por los jueces como culpa de mujeres descuidadas, este era el pensamiento propio del siglo XVIII. Cuando hablamos de delitos sexuales, sigue operando toda una red de privada de denuncia, incluso con posteridad a entrada en vigencia del Código Penal en 1874, tal como lo relata este manual para jueces y subdelegados de 1882:

 […] Hai delitos respecto a los cuales no puede el juez proceder de oficio i que no son denunciables i por lo tanto solo debe procederse a su averiguación cuando lo exige la parte ofendida o a aquellos a quienes la ley otorga este derecho. Estos delitos son: el adulterio, el estupro, la violación, el rapto, la calumnia i las injurias […][1]

 El delito sexual, es  complejo ya que no es perseguido por las autoridades de la misma manera que podrían serlo los salteos y riñas, esto último llevaba a un complejo abismo de falta de denuncias como lo la escases de denuncias por violación, que crean la falsa idea de que este delito tenía una baja incidencia. Esta conducta se mantenía incluso hasta el siglo XX, como lo relata al futuro abogado Fernando Palacios, en su tesis de grado:

 […] La violación es un delito muy común, pero muchos casos permanecen en la ignorancia, debido a que la parte ofendida se abstiene de denunciarlo, ya sea porque su situación social y dignidad así lo aconsejan o porque es incapaz de hacer por sí misma la denuncia […] [2] 

“Así la denuncia pasa a ser un hecho dramático que en muchas ocasiones con motivo de resguardar el honor familiar no se hace público ".

En el mundo hispanoamericano, el honor familiar podía verse seriamente mancillado al hacerse pública una noticia como esta. Así la denuncia pasa a ser un hecho dramático que en muchas ocasiones con motivo de resguardar el honor familiar no se hace público, como es común en casos de estupro, se fuerza el matrimonio como medio eficaz de resguardar las apariencias sociales.

Con la llegada de la justicia codificada en el último cuarto del siglo XIX, el delito es penado con un margen mayor a que le daban las Siete Partidas, un cúmulo de saberes jurídicos muy utilizado en toda Hispanoamérica durante todo el siglo XIX, ante la falta de la codificación de leyes nacionales, la antigua ley hispana siguió prestando gran utilidad al poder de decisión de los jueces, de hecho en casos de violación, aun cuando la muestra tomada para esta investigación es posterior a la codificación penal, las Siete Partidas son reiteradamente citadas en las sentencias judiciales, como ejemplo de un saber antiguo que permitía dilucidar los problemas relativos a los delitos sexuales. Ante esta realidad, la victima seguía estando en un terreno legal ligado a la sociedad del Antiguo Régimen.

"conductas violentas ejercidas sobre la mujer de manera ancestral, que eran vistas por los jueces como culpa de mujeres descuidadas, este era el pensamiento propio del siglo XVIII"

 

[1] Magíster en Historia y Ciencias Sociales. U Arcis. Investigación vinculada al crimen y el estudio del delito durante el siglo XIX.

[2] Vera, Robustiano. Manual de Jueces de Subdelegación. (Valparaiso: Mercurio 1882). 123

[3] Fernando Palacios, “El Delito de Violación”(tesis de grado para optar al grado de Licenciado en Leyes y Ciencias Políticas, Universidad de Chile, Santiago. 1921). 3, 4.

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