Alertan sobre uso de pesticidas tóxicos que inciden en ocurrencia de cáncer en Chile

Enviado por Enrique Hormazábal - UCM

Seminario organizado por la U. Católica del Maule, presentó evidencia científica respecto de cómo el uso de plaguicidas organofosforados afecta la salud de la población.

Su preocupación por el uso cotidiano de plaguicidas organofosforados, para mantener bajo control diversas plagas que afectan la producción de la industria agrícola y la falta de regulación respecto del tema en Chille, presentaron investigadores en el Seminario “Exposición a plaguicidas y efectos en la salud (neurotóxicos y cáncer) evidencia nacional e internacional”, organizado por la Facultad de Ciencias de la Salud de la U. Católica del Maule.

Son al menos 8 los plaguicidas organofosforados de alta peligrosidad que se utilizan en nuestro país, los mismos que hace décadas están prohibidos en mercados como Estados Unidos y Europa.

“Hay un grupo de pesticidas prohibidos en Estados Unidos, que aún se utilizan en Chile y que son altamente peligrosos, está comprobado que son cancerígenos y nuestro país no ha planteado una restricción de su uso”, explicó la Dra. María Teresa Muñoz, directora del Departamento de Psicología UCM, quién presentó los resultados de investigaciones realizadas en Chile y Latinoamérica, en las que se observó a trabajadores agrícolas y sus familias.

La evidencia revela efectos agudos en la salud de las personas, desde problemas respiratorios, quemaduras, deficiencia en las funciones cognitivas, problemas neurológicos, entre otros, además de ser la causa de diversos tipos de cáncer.

Falta de coordinación

Pero, ¿cómo se explica que Chile, un país considerado en vías de desarrollo,  aún esté en deuda en este tema? la especialista señala que “falta coordinación de los distintos actores que son los encargados de generar las políticas públicas, tanto los legisladores como las autoridades de gobierno, porque el trabajo de la academia está. Contamos con los estudios, datos y evidencias, pero falta una mayor sinergia para llegar a contar con una regulación más restrictiva en el uso de estos pesticidas peligrosos, con fiscalizaciones más exigentes”, agregó.

Ante este planteamiento, el jefe de la Unidad de Salud Ocupacional de la Seremi de Salud Maule, Carlos Concha, argumentó que Chile aún no está preparado para la eliminación de estos tóxicos, “no es una situación que tenga una salida fácil, más que eliminarlos, el abordaje es multisectorial, tiene que haber mayor capacitación desde el punto de vista de cómo se utilizan para disminuir el riesgo, por otra parte está el tema legislativo, en el sentido de que deben desaparecer los que efectivamente son más tóxicos, o más peligrosos, y  buscar sustitutos para que tengan el mismo efecto, pero con menor daño ambiental y también a las personas”, explicó.

Los niños son los más afectados

El estudio “Chamacos” realizado en California, reclutó entre los años 1999 y 2000, a 601 mujeres embarazadas que viven en el Valle de Salinas, lugar de trabajo agrícola, donde se realizó un seguimiento a sus hijos hasta que cumplieron 12 años de edad.

La investigación midió la exposición a los plaguicidas organofosforados y otros productos químicos y determinó cómo afectaron su crecimiento y desarrollo, resultado que fue expuesto en Talca por el Dr. Asa Bradman, director asociado del Centro para la Investigación Ambiental y de la Salud Infantil (CERCH) de la U. de California Berkeley. 

La experiencia ha servido como modelo para muchos países, y reveló que la  exposición a los plaguicidas puede provocar riesgos de retraso en el desarrollo cognitivo, trastornos neurológicos e inmunológicos, a tal punto, que la transmisión de residuos de los plaguicidas organofosforados comienza desde la lactancia materna, genera períodos más cortos de gestación de los bebés, e incluso disminuye considerablemente el coeficiente intelectual de los niños en etapa escolar.

“Chile no puede seguir esperando para tener una discusión real sobre la regularización de plaguicidas altamente tóxicos, que aún se utilizan. Debe nivelarse a los  estándares internacionales, dirigir esfuerzos a empoderar a la comunidad para resolver este problema y generar políticas públicas, que regulen acciones tan básicas como que los trabajadores agrícolas deben cambiarse de ropa para no llevar los residuos al hogar y proteger a sus familias”, señaló el Bradman.

Todos coinciden en que este es un tema que debe preocupar a todos, no solo a quienes habitan en zonas agrícolas, ya que la evidencia demuestra que los plaguicidas organofosforados están presentes en los alimentos que ingerimos a diario. Sin un adecuado lavado, los alimentos siguen contaminados con los tóxicos al momento de consumirlos, por ello, el seminario, apoyado por el Plan de Mejoramiento Institucional (PMI) en Oncología UCM, buscó reactivar esta discusión y plantear la urgencia de regular en la materia en nuestro país.